Muchas mujeres esperan que un día llegue alguien o algo que las salve y que a partir de ese momento todo en sus vidas comience a ir bien. Pero este tipo de actitud es peligrosa y dañina para la autoestima. Es poner nuestra propia felicidad en manos de otros, en manos de algo que tú no puedes controlar y eso no es razonable ni recomendable.
Yo quiero ser feliz. Ser de ayuda para otros, vivir con alegría, ver las cosas bellas de la vida. YO DECIDO ESCOGER LA FELICIDAD. Decido optar por lo bueno, evitar las envidas y rencores, rodearme de personas que me aporten y no me resten. He decidido cuidarme porque soy mujer, soy valiosa. Merezco ser feliz.
No necesito eliminar mis miedos lo que necesito es seguir adelante a pesar de ellos.
Yo quiero ser feliz. Ser de ayuda para otros, vivir con alegría, ver las cosas bellas de la vida. YO DECIDO ESCOGER LA FELICIDAD. Decido optar por lo bueno, evitar las envidas y rencores, rodearme de personas que me aporten y no me resten. He decidido cuidarme porque soy mujer, soy valiosa. Merezco ser feliz.
No necesito eliminar mis miedos lo que necesito es seguir adelante a pesar de ellos.


